GRADUACIÓN FORMACIÓN PROFESIONAL 25/26

La graduación de los alumnos de segundo curso de Formación Profesional de Grado Medio y Superior ha sido, un año más, uno de los momentos más significativos y emotivos de la vida académica de nuestro colegio. Se trata de un acto cargado de simbolismo, en el que se reconoce el esfuerzo, la constancia y el crecimiento personal y profesional de nuestros estudiantes a lo largo de su etapa formativa.

La ceremonia dio comienzo en el teatro del centro, un espacio que se llenó de ilusión, nervios y orgullo compartido entre alumnos, familias y profesorado. El acto se inició con unas palabras del jefe de estudios, quien destacó el compromiso y la evolución de los estudiantes durante estos años, subrayando no solo su preparación académica, sino también los valores adquiridos en el camino. A continuación, los directores del centro tomaron la palabra para felicitar a los graduados, animándolos a afrontar el futuro con responsabilidad, confianza y espíritu de superación.

Uno de los momentos más especiales fue el discurso del alumno representante, quien, en nombre de todos sus compañeros, expresó con cercanía y emoción el sentir común de la promoción. Sus palabras recordaron vivencias compartidas, retos superados y la huella imborrable que deja esta etapa en sus vidas, arrancando sonrisas y alguna que otra lágrima entre los asistentes.

Tras los discursos, tuvo lugar la imposición de las becas conmemorativas, un gesto solemne que simboliza la culminación de una etapa y el reconocimiento al trabajo realizado. Uno a uno, los alumnos fueron subiendo al escenario para recibir este distintivo, en un ambiente de respeto y celebración que puso de manifiesto la importancia del momento.

Finalizada la primera parte del acto, la comunidad educativa se trasladó a la iglesia del colegio para continuar con la celebración. Allí se vivió un ambiente más íntimo y reflexivo, en el que se quiso poner en valor no solo los logros académicos, sino también el crecimiento personal de cada alumno. Durante esta ceremonia, se llevó a cabo la entrega de los pines de antiguos alumnos, un símbolo muy especial que representa su paso por el colegio y su incorporación a una comunidad que perdura en el tiempo.

Este gesto, sencillo pero profundamente significativo, marca el inicio de una nueva etapa en la vida de nuestros graduados, quienes pasan a formar parte de la red de antiguos alumnos, manteniendo vivo el vínculo con el centro que ha contribuido a su formación.

La jornada concluyó con un sentimiento compartido de gratitud y esperanza. Gratitud hacia las familias, profesores y compañeros que han acompañado este proceso, y esperanza ante el futuro que se abre para cada uno de los estudiantes. Sin duda, una despedida cargada de emoción que quedará en el recuerdo de todos los que tuvieron la oportunidad de vivirla.