XLVIII PREGÓN DE LAS GLORIAS DE MARÍA AUXILIADORA

En la tarde de ayer, 10 de mayo, nuestra casa salesiana vivió uno de esos momentos que quedan grabados para siempre en el corazón de toda la familia salesiana con la celebración del XLVIII Pregón de las Glorias de María Auxiliadora, un acto cargado de emoción, fe, recuerdos y amor profundo a nuestra Madre.

El teatro de nuestro colegio acogió este entrañable acontecimiento que reunió a numerosos miembros de la comunidad educativa, antiguos alumnos, familias, devotos y vecinos del barrio de Triana, todos unidos por el cariño y la devoción a María Auxiliadora.

El acto dio comienzo de una manera solemne y emotiva con la interpretación de la marcha procesional “Tú, mi Auxiliadora”, obra de D. Fulgencio Morón Ródenas, interpretada magistralmente por la Banda Municipal de Música Fernando Guerrero, que llenó el teatro de sentimiento desde los primeros compases.

Tras esta apertura musical tomó la palabra nuestro director, D. Francisco José Pérez Camacho, quien fue el encargado de presentar el acto con unas emotivas palabras en las que destacó la importancia de María Auxiliadora en nuestra casa y el significado tan especial que tiene este tiempo para toda la familia salesiana.

Posteriormente sonó la marcha procesional “A esta es, Auxiliadora”, de D. Pedro Braña Martínez, en lo que supuso un reestreno histórico de esta composición de 1987, un momento especialmente significativo y emotivo para todos los asistentes.

Llegó entonces el turno de nuestra pregonera, Dª María de los Reyes Robledo Castizo, quien emocionó profundamente a todos los presentes con un pregón lleno de vivencias, sentimientos, recuerdos y agradecimientos. Sus palabras supieron transmitir el sentir de todo el barrio de Triana hacia María Auxiliadora, reflejando la devoción y el cariño que tantas generaciones han profesado a nuestra Madre.

Durante su intervención realizó un recorrido lleno de emoción por distintos momentos y tradiciones vinculadas a María Auxiliadora, desde las ofrendas a la Virgen hasta la novena y el rezo del Santo Rosario, evocando recuerdos y sentimientos compartidos por todos los asistentes.

El broche más emotivo llegó en la parte final del pregón con la participación de un grupo de antiguos alumnos y una compañera del colegio, quienes acompañaron a la pregonera en un cierre cargado de sentimiento y emoción que hizo vibrar a todo el teatro.

Sin duda, fue un acto inolvidable, repleto de emociones y momentos únicos que quedará para siempre en el recuerdo de nuestra casa salesiana.

La clausura del acto llegó con la interpretación del himno de Andalucía y el himno de España, poniendo el punto final a una jornada llena de fe, tradición y amor a María Auxiliadora.