Toma de posesión del párroco de San Juan Bosco

El pasado domingo, 13 de septiembre, la comunidad parroquial de San Juan Bosco, radicada en el emblemático y popular barrio sevillano de Triana, celebró una jornada de profunda alegría, comunión y renovación de la fe con motivo de la toma de posesión del padre José Carmelo Pulido, SDB, como nuevo párroco. Este nombramiento pastoral representa un especialmente emotivo reencuentro con una feligresía que ya conoce muy bien su dedicación y cercanía, dado que desempeñó allí con gran entrega la responsabilidad de vicario parroquial durante el periodo comprendido entre los años 2008 y 2011.

La dilatada trayectoria ministerial del sacerdote salesiano se caracteriza por una marcada vocación de servicio activo en muy diversos ámbitos de la vida eclesial y social. Dentro de su amplio historial pastoral destaca de forma muy especial su etapa previa como vicario parroquial en la parroquia de Jesús Obrero, también bajo la valiosa dirección de la congregación salesiana y situada en el Polígono Sur de Sevilla, donde acompañó con entrega a comunidades en situación de gran vulnerabilidad social y económica. Asimismo, ha dedicado parte fundamental de su ministerio al acompañamiento espiritual como capellán de un monasterio de clausura, aportando una profunda visión contemplativa, serena y reflexiva a su enriquecedor bagaje humano y sacerdotal.

La Solemne Eucaristía de inicio de su nuevo ministerio estuvo presidida por el vicario episcopal de la zona Sevilla II, Rafael Muñoz, CO, y contó con la concelebración de media docena de sacerdotes que quisieron acompañar y arropar al nuevo párroco en esta relevante etapa. Durante la emotiva celebración, los fieles abarrotaron el templo, destacando la viva participación de un nutrido grupo de jóvenes que asistieron y colaboraron activamente en las lecturas, los cantos y la liturgia, siendo un claro y vibrante reflejo del carisma educativo y juvenil de Don Bosco. Con esta toma de posesión, la histórica parroquia trianera inicia una nueva fase apostólica llena de esperanza, unión y un renovado dinamismo pastoral.