Carlos Correas Montero, Salesiano sacerdote (1950-2025)
Desde nuestra Casa Salesiana de Triana comunicamos con profundo pesar que en la tarde del 30 de octubre, en Sevilla, falleció el querido sacerdote y hermano salesiano don Carlos Correas Montero. Tenía 75 años y contaba con 59 años de vida salesiana y 47 de ministerio sacerdotal.
La capilla ardiente se abrirá el viernes 31, a partir de las 8:30 h, en nuestra Parroquia San Juan Bosco de los Salesianos de Triana (C/ Condes de Bustillo, 17). La Misa funeral por su eterno descanso se celebrará en el mismo lugar, el sábado 1 de noviembre, a las 12:00 h.
Carlos nació en Campo (Huesca) el 22 de marzo de 1950, hijo de Agapito e Isabel. Inició su camino salesiano en el noviciado de San José del Valle, donde profesó el 16 de agosto de 1966. Cursó estudios de Filosofía en San José del Valle (1966-68) y en Priego (1968-69), y realizó su tirocinio en Utrera (1969-75). Emitió su profesión perpetua en Salamanca el 15 de agosto de 1975 y fue ordenado sacerdote en Sevilla el 25 de febrero de 1978, de manos de Mons. Antonio Montero.
A lo largo de su vida, desarrolló su labor pastoral y educativa en numerosas casas salesianas: Jerez de la Frontera (1978-81 y 1997-2002), Roma UPS (1981-84), Utrera (1984-85), Sevilla Triana (1985-87 y 2021-25), Sevilla Casa Inspectorial (1987-88 y 1996-97), Algeciras (1988-91), Sevilla Trinidad (1991-96), Campano (2002-05), Cádiz (2005-07), Granada San Juan Bosco (2007-10), Badajoz (2010-12), Málaga (2012-15), San José del Valle (2015-19) y Sevilla Trinidad Pedro Ricaldone (2019-21).
Poseía el título de Bachiller en Teología, además de los diplomas en Catequética y Pastoral Juvenil, y la Licenciatura en Ciencias de la Educación. A lo largo de su trayectoria asumió diversos cargos, entre ellos los de Director y Párroco, Consejero Inspectorial de Sevilla (1994-98) y Delegado Inspectorial de Pastoral Juvenil (1987-88).
Hombre de fe profunda, trabajador incansable y con gran espíritu emprendedor, dedicó su vida al servicio de los jóvenes, especialmente de los más necesitados, promoviendo siempre iniciativas que dieran respuesta a las realidades del fracaso y la exclusión.
«En las horas de la lucha sé mi consuelo, y al dejar esta vida llévame al cielo».
María Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros.
Descanse en paz.